Viñedos

En Bodegas Robustillo contamos con más de 20 hectáreas de viñedos propios, todos ellos en la zona de Matanegra, en los términos municipales de Bienvenida y Usagre, principalmente en la zona de “el Raposo”. Esta zona es especialmente privilegiada para el cultivo de la vid por sus características climáticas (temperaturas más suaves, mayor humedad, mayor diferencia de temperatura entre el día y la noche) y la calidad de sus tierras.

Disponemos de variedades blancas propias de la zona como son la Macabeo, Pardina, Cayetana Blanca y Eva o Beba de los Santos.

Como variedad tinta, apostamos por elaborar todos nuestros tintos como monovarietales de Tempranillo, por lo que es esta la única variedad tinta que cultivamos.

Nuestros viñedos se encuentran a una altitud de entre 550 y 610 m, todos ellos dispuestos en espaldera. Este sistema nos facilita las tareas de mantenimiento del viñedo, ayuda a la conducción de la planta durante su crecimiento, hay una mejor y más homogénea maduración de los racimos y agiliza la recolección de la uva.

Actualmente el tipo de poda que empleamos es el doble guyot adaptada al vigor de cada planta; en todas ellas se dejan dos varas y entre tres y cinco puertos con dos yemas cada uno en función de la fortaleza de cada cepa.

Tratamos nuestras viñas con el mayor respeto posible, acompañando su desarrollo natural, interviniendo cuando es necesario para minimizar los posibles daños que pudieran ocasionarse.


Matanegra

Matanegra es una de las 6 subzonas vitícolas de la D.O. Ribera del Guadiana. Es, de todas ellas, la que más al sur de Extremadura se encuentra. Esta subzona enmarca ocho poblaciones: Los Santos de Maimona, Zafra, La Puebla de Sancho Pérez, Medina de las Torres, Calzadilla de los Barros, Fuente de Cantos, Usagre y Bienvenida. A su vez, se sitúa en tres comarcas extremeñas: Zafra – Río Bodión, Tentudía y Campiña Sur.

La altitud media de los viñedos en Matanegra es de 638 m. Sus suelos son arcillosos, de un curioso color rojizo, a los que comúnmente se les denomina barros. Están compuestos de sedimentos micénicos con una buena cantidad de calizas, que en algunas zonas aportan un marcado color blanquecino al suelo, denominados caleños.

El clima es templado y las precipitaciones medias anuales son de 500-800 mm. Esta subzona tiene una característica muy especial que la diferencia de las colindantes: la temperatura es unos 4-5ºC inferior, lo que le confiere unas propiedades especiales a las uvas. Las cepas brotan 20 o 30 días más tarde que en el resto de zonas, hacia finales de marzo, lo que supone una vendimia más tardía, hacia finales de septiembre. Entre julio y septiembre, cuando la uva está madurando, las temperaturas son algo más suaves y se conserva un poco la humedad. La diferencia de temperatura entre el día y la noche es bastante acusada, lo que permite a la planta recuperarse bien en los días más cálidos. Una vendimia más tardía implica temperaturas más bajas en esa fecha, lo cual es ideal para que la uva llegue a la bodega en un estado óptimo para su procesado.